Se trasladó a
por motivos profesionales de su padre.
Fue el tercero de una familia rica, laica y culta, converso a la fe cristiana a los 20 años, tras ser ordenado sacerdote en el año que comenzó la Guerra Fría en la Iglesia Católica Romana.
Dedicó su vida entera a educar a los más desfavorecidos dentro de la sociedad.
Murió en el año que fue la XXIX edición del Campeonato Sudamericano.

